Braliem Jousc, el verde. 15 años de periodismo cultural en Guatemala. Es el responsable de la agenda cultural diaria más completa del país, con recordatorios constantes de arte, cultura y ocio.
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viernes, 24 de octubre de 2008

Señor abogado


Por años, muchos, pero muchos años he escuchado a mi padre cantar un tema que tiene por protagonista a un abogado que al estilo de Mario Postigo (Cruz de navajas, Mecano) llega temprano a su casa para encontrar a su esposa cogiendo con el otro.

Siempre creí que era una rola inventada por mi padre, hasta que un día, mi hermano o hermana (no recuerdo bien) se puso a buscarla por internet Y LA ENCONTRÓ. (aunque no con el autor que recuerda mi progenitor).

En el rostro de mi papá se podía leer la satisfacción al restregarnos el hallazgo. Tengo la imagen muy fresca porque pasó un par de semanas atrás. No puedo dejar de comentar lo de la cancioncita porque hay una historia detrás de ella.

Tendría mi padre unos doce años. Andaba en una excursión de su escuela, bueno, en realidad era un encuentro deportivo y eran los visitantes, en no sé que departamento. Después del jueguito de básquet en el que participaron, hubo más actos y tras los deportes siguió una tanda artística.

¿Quieren subir al escenario? Preguntaron al grupo de estudiantes, quienes se vieron las caras con un gran signo de interrogación.
Yo me sé la canción del abogado, dijo mi papá.
Haber, cantala, indicó el profe que los guiaba, quien además sabía tocar guitarra. Al guitarrista le bastó escuchar la canción del patojo para “al oído” sacar los acordes, y así, con un ensayo que más parecía improvisación, subieron al escenario.

La participación de estos invitados sorpresa se convirtió en el acto cómico de la velada. Al guitarrista se le fue una cuerda a los pocos segundos de empezar a tocar, pero no fue el único clavo, pues tanto él como un par de alumnos dieron traspiés con las tablas flojas, llevando al profe al suelo justo al ingresar a la tarima.

Los asistentes rompieron en aplausos con esos imprevistos, que a la larga valieron el tradicional “otra, otra, otra” del público y desde luego, el premio en la categoría de canto.

Los dejo con dos videítos... uno con la versión normal del bolerito y el otro, con una versión amateur para que tengan idea de cómo debió sonar esa presentación de hace casi 50 años.

Versión de Lucho Barrrios


Versión amateur

2 comentarios:

Wendy García Ortiz dijo...

Qué bonita anécdota! Deberías hacer una recopilación de crónicas, alimentadas con esas vivencias.

Hugo Chinchilla Hurst dijo...

Está muy bueno tu blog, saludos desde la hermana tierra de Honduras.

Hugo
http://hugochinchilla.blogspot.com