Braliem Jousc, el verde. 15 años de periodismo cultural en Guatemala. Es el responsable de la agenda cultural diaria más completa del país, con recordatorios constantes de arte, cultura y ocio.
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miércoles, 4 de marzo de 2009

Se acabó el pan en El Carmen


"Cuando llegamos acá, esa panadería ya existía", fue lo que dijeron mis padres cuando el viernes pasado entré a casa con unos deliciosos postres. Detrás de esa frase hay una historia de 32 añotes.

Que pasara enfrente de "El Carmen" fue una casualidad. Dos cuadras antes de esa panadería, sentí el impulso de doblar por una calle que no suelo tomar. La noche caía y además llevaba en mis manos varias bolsas con el súper para la cena. Fue un golpe de suerte.

Iba a paso veloz, dispuesto a caminar unas veinte cuadras a casa, pues es una locura utilizar el transporte urbano justo en la hora en que media ciudad vuelve a sus hogares. De pronto, pasé por esa esquina, esa en la cual desde que tengo memoria, ha existido una panadería.

Las últimas veces ya no me detenía. Prefería el pan de otros lugares (además, en mi barrio dispongo de media docena de ellas, y más próximas al hogar). Pero un pequeño letrero, impreso en una hoja tamaño carta me obligó a entrar al local y comprar lo que fuera.

"A partir del 28 de febrero de 2009, CERRADO". "Agradecemos a toda nuestra apreciable clientela su fidelidad y preferencia durante todos estos años. Panadería El Carmen".

Al entrar, vi que las estanterías estaban vacías, y en el mostrador apenas quedaban tres bandejas, quiza con unos 60 productos, entre galletas y panitos dulces.

"Buenas tardes, qué va a llevar" me pregunta un sexagenario (o quizá septuagenario) al notar mi presencia. Su acento delataba su procedencia. Siempre supe que esa panadería pertenecía a unos españoles, pero, honestamente, hasta ese día reparé en sus eses, zetas y ces.

"Y esas de allá, cuánto valen", le dije para sacar algo de plática y discretamente tomar un par de fotos con el celular. "Q 2.50", respondió el anciano y rápidamente hice un cálculo de cuánto efectivo tenía en la billetera. "Deme Q10 por favor".

Y mientras echaba en una bolsa algunos de los últimos, tomé tres fotos. No me animé a hacer una del anciano, no tuve corazón. Pensé en qué sería realizar las últimas ventas de un lugar que has atendido toda la vida. Muchas cosas pasaron por mi cabeza: los hijos ya no quisieron continuar con el negocio, la crisis económica obligó al cierre, los fundadores estaban enfermos o muy cansados para seguir atendiendo, o sencillamente querían disfrutar lo que les quedaba de vida, sin la presión de la panadería.

"Aquí tiene" y con esas palabras entregué mi único billete disponible y a cambio obtuve una bolsita plástica con panitos cubiertos de mantequilla, canela y azúcar.

Tenía ganas de preguntar el motivo detrás del cierre pero se me hizo un nudo en la garganta al ver al otro lado del mostrador al bonachon abuelito de boina y saco. Le di las gracias y salí de ahí, comiendo un "palito" dulces.

Até más cabos y entendí porqué parte de la casa vecina a la panadería, con los años, abrió como hotel. Su nombre: Cantabria.

Cuando llegué a casa y preparé mi compra para fotografiarla para este post, descubrí que como obsequio me dieron una galleta. Su forma me recordó a las "polvorosas" que degustaba tanto en mi infancia.

¡Ah las polvorosas! esas galletas de mantequilla en cuyo centro había un círculo de mermelada. Esta Semana Santa, a diferencia de otras, los vecinos ya no podrán comprar en El Carmen.

10 comentarios:

Luis Portugal dijo...

Hola
Tiene un buen blog.
Lo siento no escribir más, pero mi español es malo escrito.
Un abrazo de mi país, Portugal

Nancy dijo...

Verde, me arrancaste una lagrimita y me ataste un nudo a la garganta. Debe ser triste despertar al día siguiente y buscar otra rutina distinta a la de atender un negocio que fue de la familia por tantos años. Ojalá no haya sido la crisis económica, ni el hotel ese. Ojalá los dueños quieran descansar.
No sigo, se me van a salir otras gotitas de agua salada.
Apapachos

SETH dijo...

Ah la vida como es de dura, hace unos dias publique mi post de nota de duelo especial en honor al abuelito de mi novia, y escuche algo que me hizo llorar, alguien dijo, que Don Roberto(que asi se llamaba el abuelito), toda la vida trabajo y cuando tuvieron que dejar su casa y dejar de trabajar el dijo, "QUE VOY A HACER AHORA, SI A MI ME ENSEÑARON A TRABAJAR, ME ESTAN QUITANDO LO UNICO QUE SE HACER BIEN", las lagrimas brotaron de mis ojos al saber que ellos sufrieron mucho y seguian sufriendo, realmente es triste ver como aquellas personas que necesitan, saben y lo unico que hacen es trabajar, ahora ya no pueden...

Eddy dijo...

El fin de una era y una referencia.

Eddy dijo...

El fin de una era y una referencia.

Sergio dijo...

Verde amigo, yo también tengo recuerdos de infancia ligados a esa panadería. Viví 10 años a un par de cuadras de ahí y ahora ya llevo otros 6 a una cuadra. Hace un par de semanas ví cómo extraían los hornos y demás muebles de la panadería. La verdad no creo que haya sido la crisis, ha de ser que los hijos ya no quisieron seguir con el negocio. Para mí, lo mejor de esa panadería eran las polvorosas y los gusanitos. Y bueno... así es la vida pero es de esas vivencias que están hechos los recuerdos.

Saludos
Sergio Ramírez

el VERDE !!! dijo...

Luis.
Gracias por la visita !!!

Nancy.
Tranqui, q en medio de todo estoy seguro hay satisfacción por todos los años trabajados. A lo mejor ahora se van a dar una buenas y merecidas vacas.

Seth.
Por razones médicas mi padre vio cambiar su rutina. Yo no sabría qué hacer si de repente me piden guardar reposo total. Es duro, después de tener una vida activa.

Eddy.
Saludos estimadísimo. Ahí ando leyendo por pushitos tus excelentes recomendaciones. Ya las comentaré.

Sergio
cabal, esos gusanitos y las polvorosas, lo mejor del lugar !!!

Alexxx dijo...

que mala onda verdad, es triste ver como se acaba algo que fue grande y prospero en su epoca. Como dice mi mama y tambien lo digo, ahora el pan no es como lo hacian antes, son pocas panaderias que quedan que hacen el pan rico, me imagino que la del carmen es o era una de ellas.

Julio Flores dijo...

Te dejé un regalo en mi blog

El Aguafiestas dijo...

Mi multipremiado amigo, essso, vos, estos tus post me gustan mucho, mucho. Orale.