Braliem Jousc, el verde. 15 años de periodismo cultural en Guatemala. Es el responsable de la agenda cultural diaria más completa del país, con recordatorios constantes de arte, cultura y ocio.
*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-**-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*


domingo, 15 de marzo de 2009

¿y si no existe ? EL BUS ATEO


La edición del The New York Times que los domingos publica Prensa Libre incluyó hoy un tema que a principios del año dio de que hablar en España e Inglaterra (un aplauso por la actulidad, jajaja).

La nota comenta una campaña publicitaria patrocinada por ateos, quienes colocaron en buses la frase “Dios probablemente no existe, deje de preocuparse y disfrute de la vida“. De suceder algo similar acá estoy seguro que la poca tolerancia dejaría sin camionetas a la ciudad, pues las incendiarian en un arrebato fundamentalista.

Incluyo el texto del Times y algunos links más de lo escrito. 1, 2, 3, 4, y con el sitio oficial de este proyecto que ya encontró réplicas en otros países.


Un Estado moral no necesita religión

Después de ocho años de una presidencia de los EE.UU. “fundada en la fe”, la sola mención de los “no creyentes” en el discurso de asunción de Barack Obama marcó un fuerte alejamiento de su predecesor.

Después de todo, George W. Bush subió al poder con la ayuda de un bloque muy motivado de cristianos evangélicos.

Como presidente, muchas de sus decisiones más importantes, entre otras cosas, la invasión de Irak y los límites a la investigación sobre células madre, fueron tomadas bajo la influencia de la fe y el consejo de líderes religiosos.

Pero la inmersión de la religión en la vida y la política es mucho más profunda que la presidencia de George W. Bush. Comenzó con los Padres Fundadores, pese a que, tal como señalan los historiadores, algunos de ellos no eran exactamente feligreses diligentes.

El propio presidente Obama profesó una fuerte fe cristiana durante la campaña. Y el presidente Ronald Reagan llegó a proclamar incluso que “la base de la moralidad es la religión”.

¿Qué pasa, entonces, con los “no creyentes” del presidente Obama? ¿Son inmorales? No en Escandinavia. Los Padres Fundadores de EE. UU. habrán sido los pioneros de la separación entre Iglesia y Estado, pero es probable que Dinamarca y Suecia la hayan perfeccionado.

Phil Zuckerman, un sociólogo estadounidense que estudió la influencia decreciente de la religión en esos dos países, le dijo a Peter Steinfels de The Times que ambos contradicen la hipótesis de que sin fe la sociedad se vuelve “desbordante de inmoralidad, llena de maldad y con una depravación rampante”. Zuckerman descubrió, por el contrario, “una sociedad marcadamente irreligiosa que es, por encima de todo, moral, estable, humana y profundamente buena”.

Y así como los políticos estadounidenses mencionan a menudo a Dios o citan la Biblia, un pastor danés le dijo a Zuckerman que “la palabra ‘Dios’ es una de las más desubicadas que se pueden decir”. “Sería preferible andar desnudo por la ciudad antes
que hablar de Dios”, dijo. Cruzando el Mar del Norte, en Inglaterra, los no creyentes son los que se hacen oír. Como informó Sarah Lyall en The Times, los autobuses de Londres llevan en estos últimos tiempos carteles que dicen: “Es probable que Dios no exista. Deje de preocuparse y disfrute de la vida”.

Apoyada por Richard Dawkins, científico y autor de “The God Delusion”, esta Campaña de Ateos en el Autobús curiosamente desató muy poca controversia. Hasta la Iglesia Metodista la elogió por estimular la discusión. Pero claro, como escribió Lyall, al igual que Escandinavia, Inglaterra es un país “profundamente secular”.

Aun en EE. UU., un país caricaturizado a veces por sus políticos predicadores y sus votantes temerosos de Dios, la situación real puede ser más matizada. En una encuesta del año pasado hecha por el Pew Forum sobre Religión y Vida Pública, casi la mitad de los estadounidenses dijeron que creían que los ateos podían ir al cielo (“a la rastra, pataleando y gritando, eso indudablemente”, como escribió Charles M. Blow en The Times).

Entretanto, comienza a formarse un movimiento de no creyentes que intenta contrarrestar la poderosa influencia política de la derecha religiosa en EE. UU. La Coalición Secular espera atraer una base de unos 30 millones de votantes, dijo su director Lori Lipman Brown a Samuel G. Freedman, de The Times.

Por ahora, de todos modos, el personal de la coalición está integrado por dos miembros. Tal vez se deba a que los ateos desconfían un poco de las congregaciones.

2 comentarios:

Black dijo...

te podes imaginar si lo que decis de que en ese lugar el busito no causo controversia es por que ya hablar de religiopn o dar a conocer el punto de vista es respetado a tal grado que te dejen hacer lo que te de la gana, imaginate aqui nos prenden fuego a todos los que vayamos en el bus... nos achicharronarian con tanto fanatico que hay aqui en guate vos... saludos, bonito post.

el VERDE !!! dijo...

y justa en esta época semanasantera que se viene encima... sería la temporada perfecta para tapizar la cuidad con gigantografías, culos de camionetas y gusanos de transmetro.

Olvidate mano, una vez insinué delante de una procesión la frase "te imaginás si alguien se sube ahorita y le prende fuego???".

Me lanzaron unas miradas q pa q te cuento. En fin, algún día, algún día lograremos la madurez.